¿Un chip celular puede llevar a tu empresa a juicio?

En el mundo de la televisión, cuando una trama secundaria se roba el show, los productores le hacen su propia serie (un famoso spin-off). Bueno, de nuestro artículo anterior sobre el registro obligatorio de líneas celulares, surte un tema tan importante que amerita su propio spin-off:

“Si la empresa registra las líneas telefónicas a su nombre y se las asigna a los empleados como herramienta de trabajo, ¿qué implicaciones tiene la empresa si un empleado comete un fraude o extorsión con esa línea?”

La respuesta corta es: corres un riesgo enorme si solo repartes los chips sin una protección legal. Al estar la línea vinculada forzosamente al RFC de tu empresa, el Estado presume tu responsabilidad inicial. Y las leyes mexicanas te pueden acorralar por tres frentes distintos:

  1. El riesgo penal: El Código Nacional de Procedimientos Penales advierte que las empresas serán penalmente responsables de los delitos cometidos a su nombre, por su cuenta o «a través de los medios que ellas proporcionen», cuando se determine que hubo una «inobservancia del debido control en su organización». Si les das la herramienta (la línea) y no los controlaste, el problema es tuyo.
  2. El riesgo civil: De acuerdo con las reglas de responsabilidad del Código Civil Federal, los patrones y dueños de negocios están obligados a responder por los daños y perjuicios que causen sus empleados. Esta responsabilidad solidaria solo se rompe si el patrón demuestra que no hubo negligencia de su parte en la supervisión.
  3. El riesgo administrativo (en relaciones con gobierno): La Ley General de Responsabilidades Administrativas castiga severamente a las personas morales cuando sus trabajadores cometan faltas graves a su nombre (como incitar a la corrupción…). Las multas pueden ser millonarias, e incluso pueden inhabilitar a tu empresa para hacer negocios o celebrar contratos con la administración pública.

La solución legal: El escudo del «Compliance» ¿Cómo nos salvamos de esto? La propia ley administrativa nos da la respuesta: a la hora de fincar responsabilidades, la autoridad valorará si la empresa cuenta con una «política de integridad» o sistema de cumplimiento normativo (compliance).

Para romper el lazo de responsabilidad corporativa y trasladarlo íntegramente al mal empleado, tu empresa debe demostrar que hizo todo lo humanamente posible para evitarlo. El escudo legal debe incluir al menos:

  • Manuales claros y códigos de conducta sobre el uso de los activos de la empresa.
  • Cartas responsivas específicas condicionadas a la entrega de la línea.
  • Sistemas de denuncia internos y la obligación estricta de reportar el robo o extravío en un plazo perentorio.

¿Qué hacemos? (El consejo legal) Darle a tus colaboradores una línea registrada a nombre de tu empresa sin un sistema de cumplimiento que te respalde, es un riesgo innecesario en este País que (de por sí) ya está lleno de riesgos.

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