En el mundo de la televisión, cuando una trama secundaria se roba el show, los productores le hacen su propia serie (un famoso spin-off). Bueno, de nuestro artículo anterior sobre el registro obligatorio de líneas celulares, surte un tema tan importante que amerita su propio spin-off:
“Si la empresa registra las líneas telefónicas a su nombre y se las asigna a los empleados como herramienta de trabajo, ¿qué implicaciones tiene la empresa si un empleado comete un fraude o extorsión con esa línea?”
La respuesta corta es: corres un riesgo enorme si solo repartes los chips sin una protección legal. Al estar la línea vinculada forzosamente al RFC de tu empresa, el Estado presume tu responsabilidad inicial. Y las leyes mexicanas te pueden acorralar por tres frentes distintos:
- El riesgo penal: El Código Nacional de Procedimientos Penales advierte que las empresas serán penalmente responsables de los delitos cometidos a su nombre, por su cuenta o «a través de los medios que ellas proporcionen», cuando se determine que hubo una «inobservancia del debido control en su organización». Si les das la herramienta (la línea) y no los controlaste, el problema es tuyo.
- El riesgo civil: De acuerdo con las reglas de responsabilidad del Código Civil Federal, los patrones y dueños de negocios están obligados a responder por los daños y perjuicios que causen sus empleados. Esta responsabilidad solidaria solo se rompe si el patrón demuestra que no hubo negligencia de su parte en la supervisión.
- El riesgo administrativo (en relaciones con gobierno): La Ley General de Responsabilidades Administrativas castiga severamente a las personas morales cuando sus trabajadores cometan faltas graves a su nombre (como incitar a la corrupción…). Las multas pueden ser millonarias, e incluso pueden inhabilitar a tu empresa para hacer negocios o celebrar contratos con la administración pública.
La solución legal: El escudo del «Compliance» ¿Cómo nos salvamos de esto? La propia ley administrativa nos da la respuesta: a la hora de fincar responsabilidades, la autoridad valorará si la empresa cuenta con una «política de integridad» o sistema de cumplimiento normativo (compliance).
Para romper el lazo de responsabilidad corporativa y trasladarlo íntegramente al mal empleado, tu empresa debe demostrar que hizo todo lo humanamente posible para evitarlo. El escudo legal debe incluir al menos:
- Manuales claros y códigos de conducta sobre el uso de los activos de la empresa.
- Cartas responsivas específicas condicionadas a la entrega de la línea.
- Sistemas de denuncia internos y la obligación estricta de reportar el robo o extravío en un plazo perentorio.
¿Qué hacemos? (El consejo legal) Darle a tus colaboradores una línea registrada a nombre de tu empresa sin un sistema de cumplimiento que te respalde, es un riesgo innecesario en este País que (de por sí) ya está lleno de riesgos.




